Control de Caida de Piedras

Es común encontrar en algunas carreteras señales preventivas de caída / desprendimiento de piedras como único elemento de protección de los vehículos y personas que transitan estas vías. De manera similar durante la ejecución de obras las características propias del suelo o el uso de explosivos, pueden ocasionar riesgos similares.

La falta de cobertura vegetal de una gran mayoría de taludes escarpados de nuestra región los exponen a los efectos de la erosión eólica, que  ocasionan el desprendimiento de rocas de variados tamaños y formas, a lo largo de las carreteras, vías urbanas, o durante la etapa constructiva de una determinada obra. Este riesgo se incrementa con la presencia de movimientos sísmicos.

Soluciones:

Los Sistemas de Control de Caída de Piedras (SCCP), pueden ser sistemas pasivos o activos.

Los sistemas pasivos son más económicos, y allí donde sea posible revegetar los taludes será más conveniente orientar la propuesta hacia una solución combinada de Bioingenieria de Suelos; normalmente compuesta por Geomallas y especies vegetales. La ventaja del uso de las Geomallas hace que el sistema se adapte mejor a la topografía de los taludes y funcione como disipador de la energía de la caída de las piedras.

Los sistemas activos procuran evitar el desprendimiento de las rocas, por lo que demandan de soluciones más robustas, con anclajes importantes. Para cada proyecto debe hacerse una adecuada selección del tipo de sistema que será necesario. Las Mallas Dinámicas y Mallas de Control de Flujo de Escombros son estructuras metálicas usadas con este propósito por su gran resistencia y alto grado de elongación.